Archivo de la categoría: Avances para Médicina

El bioquímico catalán que combate el cáncer fabricando robots mil veces más finos que un cabello

Samuel Sánchez y su equipo: Tania Patiño Padial, Diana Vilela García, Nerea Murillo Cremaes y Ana Cándida Lópes Hortelao. En primer plano, un nanorobot atacando una bacteria de E. Coli.

Samuel Sánchez y su equipo: Tania Patiño Padial, Diana Vilela García, Nerea Murillo Cremaes y Ana Cándida Lópes Hortelao. En primer plano, un nanorobot atacando una bacteria de E. Coli.

No es inusual que un científico tuerza el gesto cuando, buscando referencias, se compara su investigación con el argumento de una película de ciencia ficción. Samuel Sánchez Ordóñez (Terrassa, 1980), en cambio, se encuentra cómodo recurriendo a Viaje Alucinante para explicar su trabajo. En el clásico de 1966, un equipo médico con submarino incluido es miniaturizado para curar a una persona desde el interior de su organismo. Ese es el objetivo del joven bioquímico, minus Raquel Welch: nanosubs, nanorobots o medirobots que transporten directamente el fármaco al punto donde será más efectivo. Concretamente, a las células del núcleo de un tumor.

Su propio ‘viaje alucinante’, hasta ahora, ha estado sembrado de éxitos. Doctorado en química en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), se marchó a investigar a Japón y posteriormente ingresó en el Instituto Max Planck for Intelligent Systems de Alemania. En 2012 ganó el Premio Guinness por desarrollar el “motor de propulsión jet” más pequeño del mundo y en 2014 fue designado “Innovador del Año” por el MIT Technology Review. Desde 2017 dirige el grupo de nano-bio-dispositivos del Institute for Bioengineering of Catalonia (IBEC), y su equipo ha sido merecedor de una de las Ayudas a Equipos de Investigación que concede la Fundación BBVA en el área de Imagen Molecular.

Este impulso les permitirá emplear tecnología punta en biomedicina para observar las interacciones de sus dispositivos en el interior de un organismo: microscopios de superresolución, tomografía por emisión de positrones, tomografía de coherencia óptica o resonancia magnética para seguir a nanobots imantados para permitir su rastreo.

Sánchez reconoce que es un paso “crucial” para que su investigación desemboque en el desarrollo de terapias médicas. “Los radiólogos tienen que poder ver a dónde estamos enviando las sustancias y cómo están interactuando. Es la única manera de aumentar la eficiencia de la liberación de fármacos” – explica. Porque, por primera vez, sus medirobots tratarán a pacientes vivos.

“Hemos logrado demostrar in vitro que la liberación de fármacos es más eficiente con propulsión que cuando son inertes, es decir, cuando se trata de la medicación de toda la vida transportada pasivamente por el torrente sanguíneo” – ilustra Sánchez. Es por eso que los ensayos in vivo se realizaran en modelos de cáncer de vejiga en roedores, y también en cartílagos.

“Actualmente el tratamiento se inyecta directamente, pero no hay flujo que lo transporte. En las articulaciones, se queda en el líquido sinovial. Y el cáncer de vejiga tiene una reincidencia muy alta” – continúa el bioquímico. “Creemos que podemos hacer las cosas de un modo diferente, propulsando el fármaco hasta las capas internas del tumor. Es importante porque, según estudios, solo el 0,7% de los portadores está alcanzado ese núcleo“.

¿Cómo fabricar un nanorobot?

“Es posible reconocer la verdad por su belleza y simplicidad” – decía el gran físico Richard Feynman. Desterremos ahora la imagen de una aeronave microscópica cargada de tecnología esquivando nuestros glóbulos rojos mientras surca nuestras venas: los nanobots que ha desarrollado Sánchez son esferas biomédicas de óxido de silicio que transportan el fármaco en su interior. Su tamaño es de 200 nanómetros, pero hay modelos que no superan los 50 nm. “Mil veces más pequeño que el diámetro de un cabello“- es el ejemplo que suele usar.

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A continuación viene la “bella simplicidad” de su parte robótica: los medirobots deben poder propulsarse con autonomía, y hasta 2015 el reto consistió en encontrar un combustible biocompatible. Los ensayos in vitro emplearon agua oxigenada, incongruente con una función médica ya que mata las células. Pero la solución estaba a mano y se basa en la urea para tratar el cáncer de vejiga: una mitad de la esfera estará recubierta de un compuesto de enzimas -catalasa, ureasa y glucosa oxidasa- que la empuje mediante una reacción de catálisis  sin causar perjuicio alguno al organismo huésped.

Alucinantes nanorobots combatirán el cáncer navegando por nuestras venas

El medirobot debe cumplir otra función elemental: liberar el fármaco una vez alcancen su objetivo. “Esto se consigue mediante una señal de calor o de luz” – explica. Hay un paso más ambicioso todavía: el que los nanobots sean capaces de recorrer el cuerpo rastreando por su cuenta, en lugar de perseguir anticuerpos específicos, los indicios y pistas que conducen al tumor: variaciones en los niveles de glucosa, del oxígeno, o del Ph. “Es la quimiotaxis, la línea de investigación más puntera ahora mismo” – suspira Sánchez. “Lo hemos conseguido in vitro, pero una vez en el flujo sanguíneo hay demasiados elementos como para que funcione”.

Pero la simplicidad, como hemos visto, es amiga de la verdad: la solución del combustible que propulsa la nanoesfera tendría un beneficio terapeútico adicional que la imagen molecular puede demostrar. En palabras del investigador, “al liberarse, altera los elementos a su alrededor y puede ayudar a provocar un mejor contraste, ayudando a los radiólogos a detectar y visibilizar mejor el tumor”.

“La investigación va a mejorar, porque no puede ir a peor”

Otro de los galardones a destacar en el currículum de Samuel Sánchez es un Premio Fundación Princesa de Girona, y en la atribulada gala de este año ha tenido ocasión de coincidir con el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque. “Lo que le hemos pedido es que no se olvide de las generaciones perdidas de investigadores” – revela. “Tenemos esperanza en que la situación de la ciencia vaya a mejorar, pero es porque no puede ir a peor. Y no va a ocurrir enseguida. Hay todavía dos o tres años por delante en los que vamos a arrastrar problemas”.

Ni siquiera un expediente tan prestigioso como el suyo le ha librado de estar en la cuerda floja. Sánchez reconoce que logró regresar a España por una oportunidad “de chiripa” con el Catalan Institution for Research and Advanced Studies (ICREA). Cada año pasado en el extranjero aleja la posibilidad de que un investigador emigrado pueda volver, lamenta, y para los que se han quedado, la situación ha sido dramática.

Samuel Sánchez y su equipo.

Samuel Sánchez y su equipo. Fundación BBVA

“Nos han concedido entre el 60% y el 80% de lo que pedíamos poniendo excusas políticas”– denuncia. “Han querido quitar proyectos de en medio. Yo he podido pagar a mi equipo porque recibía fondos europeos. Así que ahora, independientemente de la ideología de cada cual, nos alegramos todos”.

Hay motivos para el optimismo, sin embargo. El bioquímico destaca los distintivos de Excelencia como el Severo Ochoa que ha recibido su propio centro de investigación, que suponen una “inyección de fondos” además de una marca de calidad. Y que el sector privado y financiero se involucre cada vez vez en el mecenazgo, como en el caso de la ayuda del BBVA que acaban de recibir.

“No es un dineral” – aclara, pero le permitirá contratar a un empleado más. Donde ve más dificultades es en la universidad y en actitudes que califica de “apalancamiento” en la investigación. “Nosotros manejamos cuatro proyectos al año” – concluye. “Si te acostumbras a llevar solo uno, sufrirás más para mantener un ritmo competitivo”.

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Cúrcuma contra el cáncer: Científicos de la U. de Chile logran importante avance en un remedio contra la temible enfermedad

En mayo del 2017 los investigadores de la Universidad de Chile, y pertenecientes al Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (ACCDiS), comunicaron al país y al mundo uno de sus trabajos de investigación con más potencialidades e impacto: una nanoemulsión a base de cúrcuma que inhibió completamente la reaparición y metástasis de tumores al ser aplicada a pacientes animales que tenían cáncer.

Ahora, vuelven a dar una noticia esperanzadora, la confirmación de la seguridad e inocuidad de la fórmula cuando se aplica en dosis mucho más altas que las requeridas para inhibir la reaparición y metástasis de tumores cancerígenos.

El trabajo liderado por los académicos Andrew Quest, de la Facultad de Medicina, y Marcelo Kogan y Felipe Oyarzún, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, ha permitido pensar que la formulación analizada podrá ser consumida prontamente por las personas a partir del desarrollo de una bebida que la incluirá.

Cabe mencionar que en la formula que se encuentran trabajando utilizaron uno de los principios activos de la cúrcuma, “la curcumina”, incluyéndola en nanovehículos para asegurar su disolución, protección correcta y promoción de su efecto terapéutico.

“La curcumina es una molécula frágil y muy inestable, cuando se administra sin vehiculizarla -aparte de no tener efecto-, puede desestabilizarse rápidamente. Dentro del nanovehículo que creamos, está protegida durante mucho más tiempo, lo que sería indicativo de un efecto prolongado en el sitio de administración”, detalló el académico doctor Felipe Oyarzún, lo que constituye un nuevo paso en el proceso de investigación que están realizando.

Este un nuevo paso busca promover y aplicar estos beneficios, logrando demostrar que la formulación elaborada protege prolongadamente a la curcumina una vez que se administra en pacientes animales.

Seguridad de la fórmula

Otro de los avances significativos del grupo chileno es la confirmación de la seguridad e inocuidad de la fórmula cuando se aplica en dosis mucho más altas que las requeridas para inhibir la reaparición y metástasis de tumores.

En esa oportunidad los investigadores aplicaron una dosis que había resultado efectiva, pero para evaluar inclusive aún más la seguridad del vehículo, “le pusimos una dosis que fue 25 veces más alta que la inicial y evaluamos si se presentaba algún indicio de toxicidad; por ejemplo, si se cambiaban los parámetros bioquímicos en sangre o los parámetros de gases sanguíneos, y no hubo ningún efecto”, explicó el profesor Oyarzún.

Investigadores U de Chile curcuma Andrew Quest, de la Facultad de Medicina, y Marcelo Kogan, Simón Guerrero y Felipe Oyarzún, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, integran el equipo de investigación. / Reproducción Universidad de Chile

Científicos crean sistema de robots para generar mini órganos humanos

Científicos de la Universidad de Washington han dado un paso más allá en la producción automatizada de mini órganos humanos a partir de células madre.

Hasta el día de hoy la forma en que este procedimiento se llevaba a cabo era cultivarlas como láminas planas y bidimensionales, pero en los últimos años, el cultivo de células madre se lleva adelante en estructuras tridimensionales más complejas llamadas mini-órganos u organoides. Según los autores del estudio, liderados por Benjamin Freedman, la capacidad de producir organoides en masa es la aplicación potencial más interesante de la nueva tecnología robótica.

Resultado de imagen de Científicos crean sistema de robots para generar mini órganos humanos

Los investigadores utilizaron un sistema robótico para automatizar el procedimiento de cultivar células madre en organoides.Para lograrlo los robots vierten las células madres en hasta 384 receptáculos, pudiendo cada uno de ellos contener hasta 10 organoides. En 21 días el proceso se culmina y los organoides están completamente desarrollados.

“Esta es una nueva arma secreta en nuestra lucha contra la enfermedad – señala Freedman. Habitualmente, establecer un experimento de esta magnitud llevaría a un investigador todo el día, mientras que el robot puede hacerlo en 20 minutos. Además de eso, el robot no se cansa, ni comete errores. No hay duda: para tareas tediosas y repetitivas como esta, los robots hacen un mejor trabajo que los humanos”.

Estos mini órganos permiten un estudio más acabado de diversas enfermedades y de la acción de los fármacos sobre los mismos.

Científicos utilizan microplacas para crear una red neuronal y estudiar su comportamiento

Todos hemos escuchado alguna vez que el cerebro humano es como un ordenador complejo, que cuenta con un universo de posibilidades que no estamos listos para explotar. En esta estructura, formada por billones de conexiones entre millones de neuronas, la comprensión de su funcionamiento resulta a veces complicado, por lo que los investigadores normalmente utilizan modelos simplificados a fin de estudiar pequeñas piezas de este complejo rompecabezas.

Eso es precisamente lo que han hecho los investigadores del Instituto de Ciencias Industriales de la Universidad de Tokio, quienes han creado un método para estudiar el comportamiento neuronal a partir de placas microscópicas. En concreto, los científicos utilizaron dichas placas para conectar las neuronas célula por célula.

Científicos identifican el neurotransmisor que ayuda a inhibir los pensamientos no deseados

Hasta ahora, el uso de cultivos in vitro para investigar el cerebro humano era lo más común, y consistía en recopilar neuronas y hacerlas crecer en un recipiente o plato. A pesar de que estos cultivos son manipulables a nivel químico o eléctrico, y son indispensables para la investigación neurológica, carecen de ciertos componentes fundamentales. Así lo afirma Shotaro Yoshida, autor principal del estudio, quien reveló:

Los modelos de cultivo in vitro son herramientas esenciales porque se aproximan a redes de neuronas relativamente simples y son controlables experimentalmente (…) Estos modelos han sido fundamentales para el campo durante décadas. El problema es que son muy difíciles de controlar, ya que las neuronas tienden a establecer conexiones al azar entre sí. Si podemos encontrar métodos para sintetizar redes de neuronas de una manera más controlada, es probable que impulse avances importantes en nuestra comprensión del cerebro.

Los investigadores basaron su estudio en los recientes descubrimientos sobre el comportamiento neuronal, donde se ha afirmado que las formas geométricas permiten guiar a las neuronas, ordenándoles dónde y cómo deben crecer. Por ello, el equipo de investigadores utilizó un material sintético adhesivo para crear una placa microscópica.

Esta placa es circular, y de ella sobresale un rectángulo. En este sentido, descubrieron que esta forma permite inducir el comportamiento neuronal de una manera específica: cuando es colocado sobre la microplaca, el cuerpo celular de una neurona se asienta en el círculo, mientras que las dendritas y el axón crecen a lo largo del rectángulo.

Yoshida afirma que lo que buscaban con este método era tener el control sobre la forma en que las neuronas se conectaban. Por ello, diseñaron las microplacas para que se movieran, de manera que al ser empujadas, era posible mover físicamente dos neuronas una al lado de la otra.

La NASA celebra los 28 años del telescopio Hubble con esta foto

A través de una técnica que permite visualizar las partes de una sinapsis (estructuras que permiten que los mensajeros químicos viajen de una neurona a la siguiente), el equipo de investigadores descubrió que las neuronas en las microplacas sí pudieron comunicarse entre sí. Más allá de ello, los cuando una neurona era iluminada con iones eléctricos, su compañera se iluminaba al mismo tiempo.

A pesar de que los investigadores desean ampliar esta investigación para mejorar el método, los resultados que han presentado suponen un importante avance con respecto al uso de microplacas para la investigación de la estructura neuronal y el comportamiento de las neuronas.

Científicos taiwaneses hallan un gen clave en la activación de la metástasis

Un equipo de científicos taiwaneses ha identificado un oncogén clave en la proliferación de células cancerosas y metástasis, lo que abre la puerta a diseñar en un futuro nuevos y más efectivos medicamentos contra el cáncer.

El gen es el PSPC1 y su descripción aparece en la revista Nature Cell Biology, en un artículo liderado por investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Academia Sinica de Taiwán.

Cuando existe un proceso metastásico, las células cancerosas se separan del tumor original para viajar a través del sistema linfático hasta otros órganos o tejidos pudiendo formar un nuevo tumor; según este nuevo estudio, PSPC1 provoca que las células tumorales proliferen, hagan metástasis e invadan otros tejidos.

“PSPC1 es un gen regulador clave que controla el deterioro y la diseminación del cáncer”, resume en una nota de prensa de la Academia Sinica el investigador Yuh-Shan Jou, quien añade que en un futuro, si se logra descubrir cómo inhibirlo, será posible reducir el crecimiento y proliferación de las células tumorales y contribuir al desarrollo de nuevos y más efectivos fármacos contra el cáncer.

La metástasis es una de las principales causas de muerte en pacientes con cáncer y, aunque el engranaje que está detrás de la misma sigue siendo esquivo para los investigadores, se sabe, de estudios anteriores, que la activación de una proteína relacionada con las funciones celulares y denominada “factor de crecimiento transformante beta 1” es un mecanismo clave de la metástasis.

Esta proteína (TGF-beta) tiene tanto funciones en las células normales como en las cancerígenas; en estas últimas, su expresión génica alterada actúa de manera opuesta promoviendo la proliferación, invasión y metástasis de las células cancerosas.

Durante las etapas avanzadas y tardías del cáncer, TGF-beta se puede encontrar en grandes cantidades en los tejidos tumorales.

En este trabajo, hecho entre otros con muestras de tumores de pulmón, de mama, hígado y próstata, los científicos describen precisamente la conexión entre esta proteína y el oncogén PSPC1.

En sus análisis, vieron que PSPC1 es un “modulador maestro” para el interruptor metastásico: este gen está aumentado o abiertamente expresado en los tejidos tumorales y también es responsable de reprogramar la citada proteína TGF-beta en las células tumorales.

Según los investigadores, el mal pronóstico y las bajas tasas de supervivencia en pacientes con cáncer también están altamente correlacionadas con la sobreexpresión de PSPC1; si se puede suprimir la sobreexpresión de este gen, tanto el crecimiento como la proliferación de células cancerosas podrán entonces reducirse.

Para Yuh-Shan Jou tanto el hallazgo del papel principal que desempeña PSPC1 en la reprogramación del mecanismo de proliferación celular como los cambios encontrados en la función de TGF-beta son “avances novedosos y de vanguardia” en la investigación del cáncer.

Los científicos taiwaneses trabajan ahora en convertir sus descubrimientos en un medicamento, pero advierten de que esto puede llevar de 10 a 20 años. EFE

Científicos crean “cura” para el alcoholismo

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Científicos crean posible cura para el alcoholismo (Pixabay).

Científicos de la Universidad de Texas anunciaron la creación de una posible cura para el alcoholismo.

El medicamento experimental, llamado JVW-1034, podría en un futuro ayudar en el tratamiento de alcoholismo en humanos, sin generar efectos secundarios y evitando sufrir recaídas.

El fármaco fue probado con éxito en varias especies de animales e insectos, como ratas y lombrices adictas al alcohol, por lo que pronto se espera realizar pruebas en humanos para determinar su efectividad y posterior colocación en el mercado.

JVW-1034 está diseñado para combatir el síndrome de abstinencia alcohólica sin los efectos negativos en el organismo, que otras drogas similares provocan en los pacientes.

Según el comunicado oficial de los científicos texanos, el compuesto actúa sobre una secuencia molecular diferente a la del resto de las medicinas diseñadas para tratar este síndrome, por lo que su consumo aún no demostró capacidad de generar efectos secundarios negativos.

El fármaco actúa sobre el receptor celular Sigma 2, que controla el ciclo de refuerzo y recompensa que caracteriza la dependencia a las bebidas alcohólicas, regulando la necesidad de continuar consumiendo alcohol.

Los resultados de las pruebas en animales e insectos fueron publicados en la revista Neuropsychopharmacology, que se especializa en la divulgación de avances científicos médicos.

De probarse con éxito en humanos, JVW-1034 podría consumirse en una píldora que, ingerida de manera regular o en situaciones donde el paciente se sienta más atraído al consumo de alcohol, controle su ansiedad por recaer.

Sin embargo, los responsables de esta medicina indican que este compuesto podría no ser suficiente para combatir del todo el alcoholismo, por lo que hicieron hincapié en la importancia de una terapia preventiva para evitar recaídas y abandonar el producto para volver a consumir alcohol.

En la publicación se indica que la dependencia al alcohol involucra desórdenes genéticos que la ciencia aún no acaba de comprender, por lo que tal vez JVW-1034 sea un buen aliado para compartirla, pero no la cura definitiva.

Científicos taiwaneses hallan un gen clave en la activación de la metástasis

Un equipo de científicos taiwaneses ha identificado un oncogén clave en la proliferación de células cancerosas y metástasis, lo que abre la puerta a diseñar en un futuro nuevos y más efectivos medicamentos contra el cáncer.

El gen es el PSPC1 y su descripción aparece en la revista Nature Cell Biology, en un artículo liderado por investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Academia Sinica de Taiwán.

Cuando existe un proceso metastásico, las células cancerosas se separan del tumor original para viajar a través del sistema linfático hasta otros órganos o tejidos pudiendo formar un nuevo tumor; según este nuevo estudio, PSPC1 provoca que las células tumorales proliferen, hagan metástasis e invadan otros tejidos.

 

 

“PSPC1 es un gen regulador clave que controla el deterioro y la diseminación del cáncer”, resume en una nota de prensa de la Academia Sinica el investigador Yuh-Shan Jou, quien añade que en un futuro, si se logra descubrir cómo inhibirlo, será posible reducir el crecimiento y proliferación de las células tumorales y contribuir al desarrollo de nuevos y más efectivos fármacos contra el cáncer.

La metástasis es una de las principales causas de muerte en pacientes con cáncer y, aunque el engranaje que está detrás de la misma sigue siendo esquivo para los investigadores, se sabe, de estudios anteriores, que la activación de una proteína relacionada con las funciones celulares y denominada “factor de crecimiento transformante beta 1” es un mecanismo clave de la metástasis.

Esta proteína (TGF-beta) tiene tanto funciones en las células normales como en las cancerígenas; en estas últimas, su expresión génica alterada actúa de manera opuesta promoviendo la proliferación, invasión y metástasis de las células cancerosas.

Durante las etapas avanzadas y tardías del cáncer, TGF-beta se puede encontrar en grandes cantidades en los tejidos tumorales.

En este trabajo, hecho entre otros con muestras de tumores de pulmón, de mama, hígado y próstata, los científicos describen precisamente la conexión entre esta proteína y el oncogén PSPC1.

En sus análisis, vieron que PSPC1 es un “modulador maestro” para el interruptor metastásico: este gen está aumentado o abiertamente expresado en los tejidos tumorales y también es responsable de reprogramar la citada proteína TGF-beta en las células tumorales.

 

 

Según los investigadores, el mal pronóstico y las bajas tasas de supervivencia en pacientes con cáncer también están altamente correlacionadas con la sobreexpresión de PSPC1; si se puede suprimir la sobreexpresión de este gen, tanto el crecimiento como la proliferación de células cancerosas podrán entonces reducirse.

Para Yuh-Shan Jou tanto el hallazgo del papel principal que desempeña PSPC1 en la reprogramación del mecanismo de proliferación celular como los cambios encontrados en la función de TGF-beta son “avances novedosos y de vanguardia” en la investigación del cáncer.

Los científicos taiwaneses trabajan ahora en convertir sus descubrimientos en un medicamento, pero advierten de que esto puede llevar de 10 a 20 años.

Crean una pastilla anticonceptiva para hombres

Hasta ahora los dos únicos métodos disponibles para los varones eran la vasectomía o los preservativos

Una foto ilustrativa de las pastillas anticonceptivas para hombres / Pixabay

La Universidad de Carolina del Norte de en Chape Hill, Estados Unidos, ha elaborado una nueva pastilla anticonceptiva para hombres. Hasta la fecha, las únicas alternativas disponibles para varones eran la vasectomía o los preservativos.

Gracias a los recientes avances científicos, este nuevo medicamento permite mantener relaciones sexuales sin protección y además, no afecta a los hormonas a diferencia de la píldora para las mujeres. Dicha píldora masculina contiene un compuesto llamado EP055 que afecta a las proteínas del esperma reduciendo su movilidad.

Además, los científicos señalan que el hecho de que no afecte a as hormonas, como si hace en las mujeres, podría convertirlo en la mejor opción para evitar embarazos.

Experimentos

El director del estudio, Michael O’Rand, CEO de Eppin Pharma, ha explicado que “el compuesto le quita la habilidad de nadar al esperma, limitando significativamente las capacidades de fertilización“, y ha añadido: “Esto convierte a EP055 en el candidato perfecto para anticonceptivos masculinos no hormonales“.

El medicamento se testó em monos, y los mismos investigadores probaron que los efectos del medicamento sobre la fertilidad masculina son reversibles. “A los 18 días de la infusión todos los macacos estaban completamente recuperados, sugiriendo que el compuesto EP055 es reversible” y sin efectos secundarios.

De momento, todavía faltan avances para poder implementarlomen humanos, pero aseguran que se trata de un gran avance. ¡

Más embarazos pasados los 40

Una mujer embarazada.

La tasa de embarazos por encima de los 40 años de edad aumentó hasta un 13% en el 2017 sobre todo por los avances científicos que facilitan la gestación en edades tardías, según afirmaron este miércoles varios expertos durante la jornada divulgativa ‘Encuentros con la Salud’ que se celebra en Bilbao.

En esta jornada, el doctor Txanton Martínez-Astorquiza, jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Bizkaia y presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, explicó que en 2016 la edad media de las mujeres primerizas es de 32 años, cuando hace 20 años era de 29.

Desde esta perspectiva, este experto recuerda que cuando en 1997 el porcentaje de mujeres mayores de 40 años embarazadas estaba próximo al 3%, en el 2017 esta cifra se ha elevado hasta un 13%. “Tratándose de embarazos de alto riesgo, esa tasa resulta alta”, ha afiramdo en declaraciones recogidas por Servimedia.

Riesgos

La gestación tardía conlleva algunos riesgos. El doctor Martínez-Astorquiza explicó que “se observa un incremento de la tasa de embarazos múltiples”, consecuencia de la proliferación de las técnicas de reproducción asistida. También hay un incremento de recién nacidos con pesos inferiores a los 2,5 kilogramos. Las evidencias científicas exponen dos riesgos elevados para las madres: por encima de los 40 años se triplican las tasas de diabetes, así como de patologías como la hipertensión arterial, apunta.

La presión social sobre el embarazo de la mujer cada vez es mayor. En este sentido, este especialista afirma que “la ciencia y la Sanidad han favorecido la gestación tardía y esa facilidad conlleva algunas consecuencias. Basta con comprobar como Facebook y Google, por ejemplo, han recomendado a sus trabajadoras la congelación de embriones para retrasar los embarazos. Es mucho más recomendable que se queden embarazadas antes de los 35 años porque se está retrasando un proceso natural”.

Mariano Esteban: Freddie Mercury no habría muerto hoy de SIDA, se ha avanzado

El investigador vallisoletano Mariano Esteban, presidente del Instituto de España, ha asegurado que gracias a los avances en investigación sobre el VIH “hoy Freddie Mercury no habría muerto por el virus”, ya que los estudios han avanzado hasta lograr controlar su multiplicación en las células.

“Parece que aún queda para encontrar una vacuna contra el VIH pero hoy Freddie Mercury no habría muerto por el SIDA, tampoco Rock Hudson -el primer caso publicitado de la enfermedad en una celebridad-; hemos avanzado mucho y sabemos controlar la multiplicación del virus”, ha declarado a Efe el científico y también presidente de la Real Academia de Farmacia durante una clase magistral impartida en el IES Galileo de Valladolid.

Mariano Esteban (Villalón de Campos, Valladolid) dirige un grupo de investigación que participa en el programa EuroVacc y recibe financiación de la Fundación Bill y Melinda Gates para investigar y desarrollar una vacuna europea contra el SIDA, habiendo generado dos contra el VIH -subtipo B y C- capaces de controlar la propagación del virus.

“Hemos llegado a entender el comportamiento del virus y las células a las que afecta, que son las responsables de producir linfocitos y anticuerpos”, ha relatado Esteban, quien reconoce que se trata de un virus muy resistente ya que se integra en los cromosomas y es capaz de permanecer “silencioso”, superando así al sistema inmunológico.

“La investigación sobre el VIH ha sido la responsable de los mayores avances en el campo de la biomedicina”, ha explicado el científico vallisoletano también responsable de avances médicos contra la hepatitis C y cánceres como el de próstata, derivados de sus investigaciones.

Mariano Esteban fue uno de los primeros científicos españoles en emigrar durante la década de los setenta del pasado siglo para integrarse en investigaciones en el extranjero; y tras 22 años trabajando en laboratorios y universidades de Nueva York, Londres y Gante, regresó a España para fundar y dirigir el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, uno de los centros punteros de la investigación en España.

“Los científicos españoles somos muy valorados en el extranjero, en general se nos percibe a los profesionales españoles como gente muy preparada y con buenas aptitudes”, ha puntualizado el científico al recordar que se sorprendió al ver que le admitían en todos los laboratorios a los que escribía.

Los primeros casos sonados de SIDA que surgieron a partir de 1980 en EEUU coincidieron con sus estancia en Nueva York, y desde entonces siempre ha seguido de cerca las investigaciones sobre este virus que siempre ha llevado asociado un gran estigma y alarma social derivados, en parte, del desconocimiento que había entonces sobre el mismo.

Esteban es además uno de los investigadores que más descubrimientos ha aportado en el campo de la vacunación, sus estudios le han servido para generar posibles vacunas contra afecciones como la malaria y leishmania.

“Las vacunas son uno de los mayores avances de la humanidad, han conseguido salvar 1.500 millones de vidas”, ha defendido el también fundador de la primera asociación de profesionales españoles en el extranjero y de la Fundación Europea contra el SIDA.

La charla del científico se ha enmarcado en el proyecto “PajarillosEduca”, en el que están participando centros educativos, asociaciones y entidades de ese barrio vallisoletano junto a la Junta de Castilla y León y la Diputación y Ayuntamiento de Valladolid para “favorecer el éxito educativo y social de Pajarillos”.

Cerca de 150 alumnos del IES Galileo han trabajado previamente para conocer cómo es la investigación y la labor científica, y han formulado preguntas al científico en una clase magistral para toda la comunidad educativa del centro.