Archivo de la categoría: Astrofísica

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Una tormenta geomagnética de categoría G4 provocó una amplia exhibición de auroras que fueron visibles en parte de EE.UU. y Europa. Sucedió en agosto del 2011. (NASA)

Desde enfrentar los problemas causados por el cambio climático, pasado por la caída de meteoritos y hasta llegar a un posible impacto por un gigantesco asteroide, la Tierra vive bajo una amenaza constante que parece no tener fin.

A este listado se suma una amenaza que, de acuerdo a los expertos, no es menor, ya que nuestro planeta recibirá una tormenta magnética de primer nivel para fines de junio, según informó el Laboratorio de Astronomía de Rayos-X del Sol del Instituto de Física Lébedev de Rusia.

De acuerdo con el índice geomagnético K, que se dedica a cuantificar todas las alteraciones en el componente horizontal del campo magnético terrestre mediante un número entero en el rango de 0 a 9, donde 1 representa  un periodo de calma y 9 una tormenta geomagnética muy severa, el fenómeno que espera la Tierra es de nivel 5.

Las tormentas magnéticas se producen cuando el plasma expulsado por el Sol “golpea” la magnetosfera del planeta. Las partículas cargadas causan perturbaciones geomagnéticas, lo que puede provocar el mal funcionamiento de dispositivos electrónicos, interrupciones en la comunicación por radio y en las redes eléctricas.

Para conocer exactamente la dimensión de una tormenta magnética, los astrónomos envían sondas espaciales a varios miles de millas de la Tierra para recibir los datos de la intensidad que se avecina, lamentablemente, por el momento, esta información se obtiene como máximo una hora antes de que la actividad alcance nuestro planeta.

El reporte señala que para este mes de junio el promedio de incidencia magnética es de aproximadamente 2, que son aquellas tormentas que pueden conducir a fluctuaciones en los sistemas de energía y también la operación de los miles de satélites que orbitan la  Tierra.

Hasta el momento, los avances científicos no pueden establecer a ciencia cierta si el impacto de una tormenta magnética puede ocasionar efectos negativos en el ser humano, aunque no existe reporte documentado de algún daño en las personas.

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Científicos chinos confirman avances en el estudio de la materia oscura

Un satélite chino ha detectado “señales inesperadas y misteriosas” en su medición de rayos cósmicos de alta energía, algo que, según los científicos del país, podría llevar a arrojar luz sobre la materia oscura (desconocida), informó hoy la agencia oficial Xinhua.

 

Así, el Explorador de Partículas de Materia Oscura de China (DAMPE) ha medido más de 3,5 billones de partículas de rayos cósmicos con la energía más alta hasta 100 tera-electrón-voltios (TeV) y con una resolución de energía sin precedentes.

“DAMPE ha abierto una nueva ventana para observar el universo de alta energía, descubriendo nuevos fenómenos físicos más allá de nuestro entendimiento actual”, dijo el científico jefe del proyecto, Chang Jin.

Según explicó, esta es la primera vez que un experimento espacial informa del espectro detallado y preciso de electrones y positrones de hasta aproximadamente 5 TeV.

“Se han encontrado las 61 partículas elementales predichas por el modelo estándar de física de partículas. Las partículas de materia oscura están más allá de la lista. Por lo tanto, si encontramos una nueva partícula elemental, será un gran avance para la física”, agregó.

La medición precisa de los rayos cósmicos es importante para que los científicos busquen rastros de aniquilación o descomposición de la materia oscura, así como para comprender fenómenos astrofísicos como púlsares, núcleos activos de galaxias y supernovas.

“Nuestros datos pueden inspirar algunas ideas nuevas en física de partículas y astrofísica”, dijo Chang.

La materia oscura, que no se puede ver ni tocar, es uno de los grandes misterios de la ciencia. Los científicos calculan que la materia normal, como galaxias, estrellas, árboles, rocas y átomos, representa solo el 5 % del universo.

Alrededor del 26,8 % del universo es materia oscura y el 68,3 % es energía oscura por lo que todo lo que se sabe hoy en día es una pequeña fracción de la realidad.

La exploración de la materia oscura es revolucionaria para la física y la ciencia espacial y cualquier descubrimiento en este área podría ser tan significativo como la teoría heliocéntrica, la ley de la gravedad, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica.

DAMPE fue enviado a una órbita de unos 500 kilómetros sobre la tierra el 17 de diciembre de 2015 y es parte del programa de satélites científicos que desarrolla China, de forma paralela al plan de exploración de la Luna y a los de envío de misiones tripuladas, que incluyen el establecimiento de una estación orbital permanente.

Descubren el segundo agujero negro más grande en la Vía Láctea

Astrónomos japoneses podrían haber hallado el primer agujero de masa intermedia en la Vía Láctea y cien mil veces más masivo que el Sol.

 

Descubren el segundo agujero negro más grande en la Vía Láctea
NASA

Unos astrónomos japoneses podrían haber descubierto el segundo agujero más grande en la Vía Láctea, el cual es cien mil veces más masivo que el Sol y que ha sido encontrado en una nube de gas tóxico.

El hallazgo tuvo lugar mientras los astrónomos estudiaban los movimientos de los gases de la nube tóxico con un telescopio ALMA (Large Millimeter/submillimeter Array), compuesto por 66 radiotelescopios y ubicado en la sierra chilena de Atacama. Las investigaciones mostraron que las moléculas de la nube estaban siendo arrastradas por fuertes fuerzas gravitatorias, las que podrían explicarse por un agujero negro en área circundante de 1.4 mil millones de kilómetros.

A pesar de que el descubrimiento no ha sido confirmado, otras observaciones han captado ondas de radio que indican que puede haber un agujero negro en el centro de la nube tóxica y este podría ser el primer agujero de masa intermedia hallado en la Vía Láctea, informó Nature Astronomy.

La importancia del descubrimiento en que, hasta el momento, no se sabía de la existencia de una agujero negro de masa intermedia, superado por el supermasivo Sagittarius A*** ubicado en el centro de nuestra galaxia. Los agujero negros más pequeños se forman cuando algunas estrellas explotan y “mueren” y los científicos barajan la posibilidad de que de estos agujeros más pequeños **se fusionen para crear otros de mayor tamaño y también por la acumulación de material de la parte de la galaxia que rodea el agujero negro.

Esta teoría podría explicar cómo se crean los agujeros negros supermasivos y, a pesar de que no se ha podido confirmar, el hallazgo del nuevo agujero negro podría ser de gran ayuda para continuar con las investigaciones. Tomoharu Oka, astrónomo japonés a cargo de la investigación publicada, afirmó que el recién descubierto agujero negro podría ser el núcleo de una vieja galaxia enana que fue canibalizada durante la formación de la Vía Láctea hace miles de millones de años.

Oka piensa que con el tiempo este agujero negro de masa intermedia será atraída por el gran Sagittarius A* y que en ese momento el ya supermasivo agujero negro será todavía más masivo. Hasta ahora, todos son indicios y no se ha podido confirmar ni el hallazgo ni su importancia aunque la investigación ha abierto nuevos frentes para averiguar cual es el origen de estos elementos.

 

Científicos encuentran nuevas evidencias de la existencia de agua en el interior de la luna

Un grupo de científicos de la Universidad estadounidense de Brown aseguró que un nuevo análisis de datos obtenidos por satélite demuestran la existencia de agua atrapada en numerosos depósitos volcánicos distribuidos en la superficie de la Luna, según un estudio publicado hoy en la revista Nature Geoscience.
El informe, realizado por investigadores del Departamento de Ciencias Planetarias, de la Tierra y el Medio Ambiente de esa casa de altos estudios aseguraron que el agua contenida en esos antiguos depósitos apoya la idea de que el manto del satélite natural de la Tierra es sorprendentemente rico en agua.
Asimismo, según se desprende del artículo, se considera que el agua tendría forma de cristales formados por una explosión de magma procedente del interior profundo de la Luna.
Si bien durante años, los especialistas habían asumido que el interior de la Luna estaba vacío de agua, en 2008 un grupo de geólogos de la Universidad de Brown detectó señales de esa sustancia en algunos cristales volcánicos traídos a la Tierra por las misiones Apolo 15 y 17.
El director de la investigación, Ralph Milliken, señaló que los datos de la órbita permitieron examinar los grandes depósitos piroclásticos (materiales emitidos por algún tipo de explosión volcánica) de la Luna, según consignó un despacho de la agencia EFE.
De este modo se encontró evidencia de agua en “casi todos los depósitos piroclásticos observados y mapeados”, incluso de los que están cerca del lugar de aterrizaje de las misiones Apolo 15 y 17, donde se recogieron muestras de cristales.
“La distribución de estos depósitos ricos en agua es la clave”, dijo Miliken y aseguró que “están distribuidos en la superficie, lo que nos dice que el agua encontrada en las muestras de los Apolo no fue algo aislado. Los piroclásticos lunares parecen ser universalmente ricos en agua, lo que sugiere que lo mismo pueda ocurrir en el manto”.
La idea de poder encontrar agua en el interior de la Luna plantea interrogantes interesantes sobre la formación del satélite, puesto que los científicos estiman que se creó por los restos dejados cuando un objeto del tamaño de Marte chocó contra la Tierra en las primeras etapas de la historia del Sistema Solar.
“La creciente evidencia de agua en el interior de la Luna sugiere que el agua sobrevivió de alguna manera, o que llegó poco después a raíz del impacto de asteroides o cometas antes de que la Luna se hubiera solidificado completamente”, señaló Shuai Li, científico de la Universidad de Hawaii, que colaboró con Milliken.
Y agregó que “otros estudios han sugerido la presencia de agua helada en las regiones oscuras de los polos lunares, pero los depósitos piroclásticos están en un lugar de más fácil acceso”.
Los investigadores indican que para la detección de agua en los depósitos volcánicos se utilizaron espectrómetros orbitales, que ayudan a medir la luz que rebota de la superficie lunar a fin de conocer componentes o minerales que pueda haber en el satélite.

Logran por primera vez la teletransportación de una partícula al espacio

Mediante la física cuántica, un grupo de científicos chinos llevó un fotón de la Tierra a un satélite en órbita.

Logran por primera vez la teletransportación de una partícula al espacio

Difracción de una partícula. Foto: Getty Images

 

La teletransportación, uno de los avances de la tecnología más abordados por la ciencia ficción, ha logrado avances cruciales en los últimos meses.

El pasado mes de junio, un equipo de científicos chinos logró la teletransportación cuántica de una partícula en una distancia récord: 1.200 kilómetros.

Sin embargo, esta vez el mismo grupo de investigadores superó su propia marca y consiguió la primera teletransportación de un fotón a un satélite en órbita.

Según reveló el área Technology Review del MIT, todos estos experimentos forman parte del proyecto Micius, que logró poner un satélite en órbita geosincrónica, capaz de generar, detectar y emitir pares entrelazados de fotones.

Para lograr aquello, los científicos se trasladaron a una estación situada en la cordillera del Himalaya, a cuatro mil metros de altura, para minimizar las interferencias de la atmósfera.

La gran diferencia entre la teletransportación cuántica y aquella que vemos en la ciencia ficción, es que no es capaz de desplazar materia o energía.

Se basa en un fenómeno que se conoce como entrelazamiento cuántico, propiedad de algunas partículas subatómicas como las bosónicas (fotones, gluones y piones).

El vínculo de dos de estas partículas le permite compartir propiedades independiente de la distancia y, si una se altera, la otra la imita.

 

Albert Einstein calificó este fenómeno como una “fantasmagórica relación a distancia”, ya que permitía teletransportar su información cuántica.

Estos avances científicos, aún muy sensibles a interferencias ambientales, podrían abrir el camino para el desarrollo de sistemas de comunicación espacial a larga distancia, algo así como el WiFi en el espacio.

Científicos se darán cita en el Vaticano para hablar de agujeros negros

Agujero Negro

Agujero Negro

Foto propiedad de: Internet

Esto como parte del Simposio Workshop Lemaitre.

Cuando se habla leyes y teorías científicas, pocas veces se piensa en el Vaticano como un lugar para la discusión de las mismas, esto por ser la sede de la religión católica, misma que ha tenido una dura ideología en contra de los avances científicos de manera histórica. Sin embargo, se busca acabar con dicha escisión al organizar un simposio donde la ciencia será la base de todo.

El Workshop Lemaitre es un evento donde se dan cita varios de los investigadores más importantes del mundo y que ya cuenta con varias ediciones. Su celebración se da como una muestra de apertura por parte de la Santa Sede, que quiere quitarse el peso de los dogmas religiosos.

El propio Papa Francisco se ha mostrado acorde al pensamiento científico, lo mismo que varias de las cabezas más importantes de la iglesia; quienes han encontrado la forma de conciliar este pensamiento con sus estatutos.

La edición de este año estará centrada en los agujeros negros, las ondas gravitacionales y las singularidades, con ponentes de la talla de Roger Penrose, Andrei Linde y Gerald’t Hooft, Premio Nobel de Física. Se realiza desde el pasado lunes 8 de mayo, hasta el viernes 12 del mismo mes.

Descubren un nuevo fenómeno atmosférico

Se asemeja a las auroras boreales y, hasta la fecha, nadie había reparado en su existencia

En ocasiones, los aficionados a la ciencia realizan descubrimientos que, primero, sorprenden y, luego, ayudan a quienes se dedican a ella profesionalmente. Y un nuevo ejemplo de esta valiosa colaboración lo acabamos de tener en estos mismos días.

Un grupo de aficionados a las auroras boreales conocido como The Alberta Aurora Chasers, remitieron a la Universidad de Calgary, en Canadá, la imagen de lo que ellos consideraban que podía ser un tipo de aurora muy poco común.

Los autores de la foto preguntaban si podía tratarse de un arco de protones. Pero, dado que se trata de un fenómeno que no suele resultar visible, los especialistas de la universidad canadiense llegaron a la conclusión de que lo que habían fotografiado los aficionados de Alberta era otra cosa. Así que pidieron la colaboración de los instrumentos de Swarm, una misión de la Agencia Espacial Europea para estudiar el campo magnético de la Tierra.

Y los datos aportados por Swarm revelaron que el fenómeno se producía a una altura de unos 300 kilómetros sobre la superficie de nuestro planeta, provocando además un brutal aumento de la temperatura.

La conclusión de los científicos es que se trata de un nuevo fenómeno atmosférico no observado hasta la fecha, y al que han bautizado con el nombre de Steve.

En Quo nos pusimos en contacto con el astrofísico Fernando Jáuregui del Planetario de Pamplona, quien nos comentó que: “Es un hallazgo interesantísimo ya que se trata de un fenómeno desconocido en el complejo de las auroras boreales y australes”.

Para Jáuregui lo más llamativo del mismo es : “La gran altura a la que se produce. 300 kilómetros de altitud”. Muy superior a la que suelen producirse la mayoría de las auroras boreales. “Habrá que estar atento a los nuevos datos que se vayan conociendo sobre Steve”.

Y lo más curioso de todo, es que Steve parece ser un fenómeno bastante más común de lo que pudiera creerse, lo que ocurre es que hasta ahora nadie se había percatado de su existencia. “Hace veinte años descubrir algo así era casi imposible”, nos explica Jáuregui. “Pero ahora, los científicos profesionales, y también los amateurs, monitorizan el cielo antártico casi al milímetro, y gracias a ello ha sido posible realizar este hallazgo”.

Fuente: ScienceAlert.

¿Tecnología extraterrestre? Los científicos descubren que la tierra está protegida por un “escudo invisible”.

Un equipo de científicos de la Universidad de Colorado (EE.UU.) descubrió un escudo invisible situado a unos 11.500 kilómetros sobre la Tierra, cuya función es simplemente para bloquear los llamados “asesinos electrones.”  Según dicen, las partículas se mueven a gran velocidad alrededor de nuestro planeta y representan una grave amenaza para ambos satélites, los sistemas espaciales y astronautas.

El descubrimiento fue publicado en la revista Nature. Van Allen son cinturones de radiación, los investigadores identificaron esta cáscara inusual en los cinturones de Van Allen, que fueron descubiertos en 1958 y ayudó a entender que había dos ciclos de más de 40.000 kilómetros.

Uno externo y otro interno, lleno de altos electrones y protones energéticos que se hayan contrayéndose y dilatándose en función de las perturbaciones eléctricas generadas por el sol.

Un “Fenómeno de origen dudoso” en 2013, se descubrió un tercer anillo situado alrededor de un límite de estos cinturones, es “muy fuerte” en el borde interior del cinturón exterior: es un escudo invisible que bloquea los electrones ultra rápidos .

“Es como los escudos creados por campos de fuerza que se veían en Star Trek, que se utilizaron para repeler los ataques con armas exóticas, digamos que es un escudo invisible para bloquear electrones y es un fenómeno muy intrigante “, dijo Daniel Baker, quien dirigió el estudio.

Científicos captan misteriosa señal extraterrestre en el espacio

¿Existe la vida inteligente

¡Hallada molécula en el espacio que podría ayudar a explicar el origen de la vida!

 

El origen de la vida continúa siendo un misterio y sólo sabemos con certeza que existe en la Tierra. Claro, también creemos que no se trata de una propiedad exclusiva de nuestro planeta, y es por eso que continuamente buscamos pistas o señales en el espacio que aporten alguna clase de información que nos ayude a entender cómo comenzó todo. Y de eso se trata este artículo, del descubrimiento de un tipo de molécula en el espacio que podría ayudarnos a entender cómo se origina la vida en el universo.

¡Hallada molécula en el espacio que podría ayudar a explicar el origen de la vida!

Investigadores del Instituto Tecnológico de California acaban de anunciar el descubrimiento de una molécula en el espacio que podría contribuir a explicar el origen de la vida en el universo, o al menos en nuestra galaxia. La información salió en junio en Science Magazine y señala que los científicos, utilizando un telescopio molecular, pudieron detectar una molécula prebiótica en la composición de una nube de gas a 28.000 años luz de distancia.

Se trata de una molécula de óxido de propileno (CH3CHOCH2), que en la Tierra se consigue en la composición de ciertos plásticos, y lo que la hace interesante es que se trata de una molécula quiral, la primera detectada fuera del sistema solar.

¡Hallada molécula en el espacio que podría ayudar a explicar el origen de la vida!

 

Se conocen como moléculas quirales aquellas que se comportan como si fueran zurdas o derechas, es decir, aquellas cuya imagen no puede superponerse en el espejo, sino de la manera como lo harían las manos.

¡Hallada molécula en el espacio que podría ayudar a explicar el origen de la vida!

 

Por ejemplo, la vida en la Tierra está basada en moléculas quirales zurdas: los aminoácidos son zurdos desde el inicio de la vida en el planeta. Los científicos creen que en el caso de la Tierra fue una casualidad y que la vida también podría originarse en moléculas quirales diestras. Lo esencial es que sean quirales.

Uno de los autores del estudio, Brandan Carroll, señaló:

“Es la primera molécula detectada en el espacio que tiene la propiedad de la quiralidad, lo que supone un paso pionero para nuestra comprensión de cómo las moléculas prebióticas se crean en el espacio y los efectos que pueden tener en el origen de la vida”.

El descubrimiento de esta molécula en el espacio y fuera del sistema solar confirma la posibilidad de que los elementos para crear vida se encuentren disponibles en toda la galaxia, y su estudio contribuirá a entender un poco más cómo surgió la vida en nuestro planeta.