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Científicos analizan el objeto Oumuamua, hay malas noticias

Científicos analizan el objeto Oumuamua, hay malas noticias

Los científicos siguen sin saber el verdadero origen de este objeto espacial descubierto en 2017. Foto: Reuters

ESTADOS UNIDOS.

El misterioso objeto espacial llamado Oumuamua, que significa ‘primer mensajero en hawaiano, ha sido objeto de estudio de varios científicos quienes no pueden determinar su origen.

Sin embargo, un grupo de astrónomos han hecho algunos avances en la investigación y han podido descartar algunas de las teorías más férreas que aseguraban que este objeto conforma de cigarro tenía origen extraterrestre.

Así es Oumuamua, el primer asteroide que viene de otro sistema solar

En el estudio, publicado en la revista Nature, los científicos describen que luego de varios meses de estudio no pudieron encontrar algún origen alienígena en esta ‘roca’.

Los astrónomos ahora se encargarán de determinar si su origen tiene que ver con la destrucción de un algún planeta.

¿Qué es Oumuamua?

El primer asteroide interestelar localizado al pasar por nuestro sistema solar, cautivó a los científicos por ser diferente a cualquier cosa observada hasta ahora.

¿De dónde viene el misterioso asteroiFue el 14 de octubre de 2017 cuando este cuerpo celeste fue detectado por el telescopio Pan-STARRS1 de la Universidad de Hawái.

Se estima que tiene unos 800 metros de largo y no representa peligro para la Tierra.

Informes de la NASA arrojaron que ‘Oumuamua’ varía en brillo por un factor de diez al girar sobre su eje cada 7.3 horas. Ningún asteroide o cometa conocido de nuestro sistema solar varía mucho en brillo, con una proporción tan grande entre largo y ancho. Los objetos más alargados que hemos visto hasta la fecha no son más de tres veces más largos que anchos.

Comienza la cuenta atrás para la sonda espacial Cassini

Cassini desaparecerá a unos 1.500 kilómetros de distancia de la superficie de Saturno.
Cassini desaparecerá a unos 1.500 kilómetros de distancia de la superficie de Saturno. ESA

La sonda espacial internacional Cassini, que durante los últimos 13 años ha estado orbitando alrededor de Saturno, finalizará su misión en tan solo 7 días, momento en el que esta “veterana” del espacio se desintegrará en la atmósfera del segundo planeta más grande del Sistema Solar.

“La nave, que entrará en la atmósfera de Saturno en un ángulo de 15 grados -no muy inclinada-, y a una velocidad de 35 kilómetros por segundo, desaparecerá a unos 1.500 kilómetros de distancia de la superficie del planeta”, ha avanzado en una rueda de prensa el científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) y responsable del proyecto, Nicolás Altobelli.

Pero Cassini trabajará hasta el último aliento, y todos sus instrumentos y su equipo de transmisión “estarán conectados hasta el final. Una hora y 14 minutos más tarde, la Tierra recibirá los últimos datos de la misión y la señal desaparecerá”.

El motivo de que Cassini termine desintegrada no es casual, explica Altobelli: “Nunca barajamos la posibilidad de salir del sistema porque la gravedad de Saturno es inmensa y la nave no tenía combustible suficiente para escapar de ella, pero, además, había que evitar que cayera sobre la luna helada de Encélado para no contaminarla”.

Durante sus últimos 7 días, la misión internacional Cassini-Hygens, un proyecto conjunto de la NASA, la ESA y la agencia espacial italiana Así, realizará su último sobrevuelo sobre Titán, una de las 61 lunas de Saturno, para coger un último empuje gravitatorio y llegar al punto en el que finalizará su viaje. El próximo 15 de septiembre, a las 2:00 de la madrugada hora del Pacífico, las perturbaciones de gas de la atmósfera de Saturno harán que Cassini pierda su orientación y se precipite al planeta gigante.

Ciencia “completamente nueva”

Pero durante este tiempo, Cassini ha hecho una ciencia “completamente nueva” en la que se ha medido “al detalle” el campo magnético de Saturno y el campo gravitacional del planeta, se ha definido la edad de los anillos a partir de su masa y composición y se ha establecido la composición de la atmósfera.

Además, dado que la órbita solar de Saturno es de 30 años, la misión ha cubierto la mitad del ciclo de las estaciones, lo cual “ha sido muy importante para ver cómo evoluciona el sistema en función de la cantidad de luz solar que recibe”, explica el científico.

Sin embargo, para Altobelli, “lo más importante de estos años de descubrimientos han sido las imágenes inéditas que ha enviado Cassini de la Tierra y que nos han recordado lo pequeños que somos”.

En su viaje, Cassini llevó la sonda Huygens hasta Saturno, donde se separó y viajó durante 20 días hasta descender sobre la mayor luna saturniana, Titán, en la que se posó en enero de 2005, convirtiéndose así en la primera sonda espacial que aterrizaba sobre un planeta del Sistema Solar.

Equipada con seis instrumentos, la sonda reveló un sorprendente paisaje, oculto bajo una densa y brumosa atmósfera rica en nitrógeno, con costas, canales fluviales excavados y una actividad hidrológica muy fuerte pero con metano líquido en lugar de agua (las temperaturas de la superficie lunar rondan los -180 grados centígrados).

Titán y Encélado

Mientras, Cassini siguió sobrevolando Titán y estudiando todos los aspectos de esta luna, “de la que gracias a la Voyager sólo sabíamos que tenía una atmósfera opaca”, recuerda Altobelli. Pero Cassini también ha hecho grandes descubrimientos sobre Encélado.

En 2015, la sonda espacial realizó un histórico acercamiento a esta luna helada con unos 500 kilómetros de diámetro y descubrió que el satélite tiene una actividad hidrotermal que puede albergar condiciones para la vida, la cuales dependen de fuentes de energía química y o de la luz solar.

Para Altobelli, los descubrimientos de Cassini son innumerables y sorprendentes. Se diseñó hace más de 20 años, “en ella han participado dos generaciones de científicos”, y en todo este tiempo sus hallazgos se han complementado con otros avances científicos como los descubrimientos de exoplanetas.

Un joven sistema de estrellas vecinas “sorprendido” en plena formación

Un equipo de astrónomos logró observar por primera vez un disco de polvo alrededor de una joven estrella fragmentándose hasta convertirse en un sistema de múltiples estrellas. Los científicos habían predicho la existencia de este fenómeno, causado por la inestabilidad gravitacional, pero las nuevas observaciones realizadas con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) y el Karl G. Jansky Very Large Array (VLA) permitieron revelar el proceso en pleno desarrollo.

 

“Este nuevo trabajo avala la conclusión de que hay dos mecanismos que producen sistemas estelares múltiples: la fragmentación de discos circumestelares como el que se aprecia aquí y la fragmentación de nubes más grandes de polvo y gas donde se forman las jóvenes estrellas”, afirma John Tobin, de la Universidad de Oklahoma y el Observatorio de Leiden, situado en los Países Bajos.

 

Las estrellas se forman en nubes gigantes de polvo y gas, cuando el tenue material que contienen colapsa por efecto de la gravedad y produce núcleos más densos que empiezan a atraer más material. A su vez, dicho material forma un disco giratorio alrededor de la incipiente estrella, que termina acumulando masa suficiente para dar origen a las temperaturas y presiones en su núcleo que desencadenan reacciones termonucleares.

 

En estudios anteriores se había concluido que los sistemas estelares múltiples tienden a tener estrellas ya sea relativamente cercanas unas a otras, a una distancia de hasta unas 500 veces la que separa la Tierra del Sol, o mucho más alejadas, a más de 1.000 veces dicha distancia. Los astrónomos concluyeron que las diferencias de distancia son el resultado de distintos mecanismos de formación.

 

Según ellos, los sistemas con mayores distancias de separación se forman cuando la nube más grande se fragmenta por efecto de la turbulencia, y las observaciones más recientes confirman esa teoría.

 

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Composición artística que muestra cómo se desarrolla el sistema de tres estrellas. A la izquierda, el disco de material que se fragmenta en varias protoestrellas. A la derecha, el sistema estelar resultante. (Crédito: Bill Saxton, NRAO/AUI/NSF)

 

Los sistemas donde se observan menores distancias, en tanto, se creía que eran el resultado de la fragmentación del disco más pequeño que rodea a la joven protoestrella, pero esta teoría se basaba principalmente en la relativa proximidad de las estrellas vecinas. “Ahora hemos visto esta fragmentación en pleno desarrollo”, afirma Tobin.

 

Tobin, junto con Kaitlin Kratter, de la Universidad de Arizona y sus colegas, usaron ALMA y el VLA para estudiar un joven sistema triple conocido como L1448 IRS3B, ubicado en una nube de gas en la constelación de Perseo, a cerca de 750 años luz de la Tierra. La joven estrella más céntrica está separada de las otras dos por 61 y 183 veces la distancia que separa la Tierra del Sol. Las tres están rodeadas por un disco de material que, según reveló ALMA tiene una estructura en espiral. Esta característica, afirman los astrónomos, delata la inestabilidad del disco.

 

“El sistema probablemente tiene menos de 150.000 años de edad”, explica Kratter. “De nuestro análisis se desprende que el disco es inestable, y la más alejada de las tres protoestrellas puede haberse formado recién en los últimos 10.000 a 20.000 años”, agrega.

 

El sistema L1448 IRS3B, concluyen los astrónomos, proporciona pruebas directas de que la fragmentación del disco puede generar jóvenes sistemas estelares múltiples en una etapa muy temprana de su desarrollo.

 

“Ahora esperamos encontrar otros ejemplos de este proceso, y comprender cuánto contribuyen para la población de estrellas múltiples”, concluye Tobin. (Fuente: OBSERVATORIO ALMA/DICYT)

Científico israelí ayuda a descubrir los misterios de Júpiter

Avances. Científico israelí ayuda a descubrir los misterios de Júpiter

Después de un viaje de cinco años,que cubre casi dos mil millones millas en el espacio exterior, nave espacial Juno de la NASA finalmente entró en órbita alrededor de Júpiter el 4 de julio. El profesor Ravit Helled, del Departamento de Ciencias de la Tierra, de la Universidad de Tel Aviv, jugó un papel importante en conseguirlo.

Helled , astrofísico y científico planetario , se unió al equipo científico de Juno en 2008. Su investigación se especializará en la estructura interna de Júpiter y formación interior.

El 4 de julio, Juno se desaceleró lo suficiente como para entrar en la órbita del planeta gigante Júpiter. Se trata de una sonda giratoria robótica, tan ancha como una cancha de baloncesto. Juno dará vueltas a Júpiter 37 veces durante 20 meses , observando al planeta gaseoso desde su órbita polar, unas 3.000 millas por encima de sus densas nubes.

Para el 19 de julio, la sonda robótica ya había enviado más de 1.300 imágenes que sacó mientras hacía su aproximación final a Júpiter. Es la primera nave espacial en órbita alrededor de Júpiter desde Galileo, que se estrelló deliberadamente contra Júpiter en septiembre de 2003.

Júpiter y sus cuatro lunas más grandes -Io, Europa , Ganímedes y Calisto- han sido objeto de fascinación por siglos. Fue el primer planeta en tomar forma y contiene pistas vitales acerca de cómo se formó y evolucionó nuestro sistema solar. La misión Juno también ayudará a los científicos a entender los sistemas planetarios en otras partes del universo.

“Juno acaba de empezar a orbitar Júpiter, por lo que tardará al menos un par de semanas en obtener resultados iniciales”, dijo Helled. “Estoy muy ansioso de recibir información sobre el campo gravitacional de Júpiter – este puede ser utilizado para restringir su perfil de densidad, y por lo tanto describir su composición. Quiero saber si Júpiter tiene un núcleo, así entender mejor cómo se forman los planetas gigantes”.

La misión Juno termina el 20 de febrero de 2018, cuando se hara que Juno se estrelle contra Júpiter.

Mira el vídeo

La NASA confirma 100 planetas alienígenas nuevos

Kepler, el cazador de planetas de NASA, sigue buscando otros mundos como la Tierra y estudiando el cosmos, pese a que hace varios años su misión fue interrumpida por por un problema mecánico.  (Ilustración NASA/JPL-Caltech/T. Pyle)

Luego de una avería mecánica que le dejó paralizada, la sonda Kepler de la NASA ha vuelto a la caza de planetas, encontrando una gran cantidad de mundos que orbitan otras estrellas.

Llamada K2, la misión renovada ha descubierto hasta ahora más de 100 planetas confirmados, anunció Ian Crossfield, de la Universidad de Arizona, durante una conferencia de la Sociedad Astronómica Estadounidense, el 5 de enero. Algunos son muy diferentes de los que la nave observó en su misión original; muchos se encuentran en sistemas multiplanetarios, y orbitan estrellas más brillantes y calientes que las estrellas del campo original del Kepler.

La nave también halló un sistema con tres planetas más grandes que la Tierra; detectó un planeta en el cúmulo estelar Híades (el cúmulo estelar abierto más próximo a la Tierra); y descubrió un planeta que estaba siendo destrozado mientras orbitaba una enana blanca.

Además, los científicos han encontrado 234 planetas potenciales que aguardan confirmación, agregó Andrew Vanderburg, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsoniano.

“Investiga planetas distintos [que la misión Kepler original]”, informa Tom Barclay, del Centro de Investigaciones Ames de NASA. “Estamos enfocándonos en estrellas más brillantes, estrellas más cercanas, estrellas que son más fáciles de entender y observar desde la Tierra. La finalidad es encontrar los mejores sistemas, los sistemas más interesantes”.

 

Entre los planetas descubiertos por el resucitado Kepler se encuentra uno en el cúmulo estelar Híades, el más próximo a la Tierra.

Foto: NASA, ESA, y STScI

 

Desde 2009 hasta 2013, Kepler estudió con detenimiento el mismo sector estrellado del cielo, en busca de parpadeos periódicos de luz estelar provocados por planetas en órbita. El objetivo de aquella misión era determinar cuán comunes eran los planetas semejantes a la Tierra, y a lo largo de cuatro años, Kepler descubrió más de 1,000 planetas nuevos.

Sin embargo, en 2013, Kepler perdió su capacidad para enfocar, exactamente, el mismo punto. Después de ajustar su capacidad de dirección, la nave aún puede escudriñar el cosmos y estudiar mundos alienígenas, aunque ya no puede desafiar al universo a una competencia de mirar sin pestañear.

Con todo, K2 no solo está buscando planetas que orbiten otras estrellas. Entre otras cosas, también espía supernovas, y estudia mundos que orbitan nuestra estrella. En 2014, pasó casi 70 días observando a Neptuno, estudiando el clima extremadamente borrascoso del gigante helado.

“Es la mejor vista, y la más prolongada, que hemos tenido de Neptuno; esa cosa que hemos conocido desde hace cientos de años”, dice Barclay. Ahora, Kepler tiene la mirada clavada en Urano, un mundo mucho más apacible que Neptuno, su hermano azul y tempestuoso; y luego desviará la mira hacia una población de asteroides que comparte una órbita con Júpiter.

“El área que más me interesa es el estudio de los cuerpos de nuestro sistema solar. Es algo muy novedoso para nosotros, algo que jamás hemos hecho con la sonda”, apunta Barclay.

“De pronto, podemos ver las cosas que observamos desde el jardín de nuestras casas”.

K2 también intentará detectar planetas que vagan por la galaxia sin estrellas propias. La gravedad de esos mundos que flotan libres puede amplificar, brevemente, la luz de estrellas y galaxias lejanas, provocando un incremento momentáneo en la brillantez de un objeto. Mientras Kepler contempla el cielo, buscará los parpadeos efímeros que revelan a esos mundos errantes.

“La escala temporal de los candidatos a planetas flotantes puede ser de apenas días, incluso horas”, dice Calen Henderson, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de NASA.

 

Científicos descubren un planeta donde los vientos soplan más rápido que la velocidad del sonido

Astrónomos británicos han descubierto que uno de los planetas denominado ‘Júpiter caliente’, el 189733b HD, es “supersónico” debido a que su atmósfera está dominada por poderosos vientos, que se mueven siete veces más rápido que la velocidad del sonido.

Los científicos de la Universidad de Warwick, Reino Unido, han creado el primer mapa de meteorología del planeta 189733b HD, que se encuentra a 63 años luz de distancia de la Tierra. El exoplaneta alberga vientos, cuya velocidad alcanza los 8.690 kilómetros por hora, casi 2 kilómetros por segundo.

Tom Louden y Peter Wheatley, investigadores de la Universidad de Warwick, revelaron una característica inusual del planeta, el viento “supersónico”, mediante una herramienta del Buscador de Planetas por Velocidad Radial de Alta Precisión (HARPS, por sus siglas en inglés), montado en un telescopio del Observatorio Europeo del Sur en Chile.

Este exoplaneta, de la clase ‘Júpiter caliente’, ofrece un gran interés para los expertos debido a su proximidad con la Tierra y el maravilloso color azul de su atmósfera. Los científicos explican que el planeta es uno de los más únicos y esperan que su técnica se pueda utilizar para estimar la velocidad de los vientos en otros planetas. Así, el mundo científico podría dar un paso adelante en el  descubrimiento de un “gemelo de la Tierra” con aceptable clima para la vida humana.

Un equipo encabezado por un científico israelí descubrió la galaxia más antigua conocida

Avances. Un equipo encabezado por un científico israelí descubrió la galaxia más antigua conocida

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 Un equipo de científicos del Instituto de Tecnología de California (Caltech), encabezado por un científico israelí, ha reportado la identificación de lo que parece ser la galaxia más antigua actualmente conocida.

En un artículo publicado en Astrophysical Journal Letters, los investigadores describen la evidencia que muestra que esta galaxia, llamada EGS8p7, tiene más de 13.2 billones de años, lo que significa que fue formada 600 millones de años después del “Big Bang” cuando, según teorías aceptadas, el universo comenzó a existir aproximadamente 13.8 billones de años atrás.
El equipo está involucrado en la investigación de objetos tempranos en el universo y este artículo en particular fue escrito por Adi Zitrin, un israelí de postdoctorado que se encuentra en una beca con la NASA, y Richard Ellis, quien recientemente se mudó al Univesity College de Londres. Zitrin, líder del proyecto, terminó su doctorado en el 2013 en el Colegio de Física y Astronomía de la Universidad de Tel Aviv. Su tesis se ocupó de la distribución de las masas en cúmulos de galaxia, como está determinado por el efecto gravitacional.
“Cuando uno mira a las galaxias del universo temprano, uno observa que contienen grandes cantidades de gas hidrógeno neutral, que no emite luz. Esperábamos que la mayor parte de la radiación de estas galaxias fuesen absorbidas por el hidrogeno del espacio. Sin embargo observamos líneas espectrales procedentes de esa galaxia”, expresó el científico.
El estudio de las galaxias tempranas es uno de los desafíos más grandes en la investigación del universo e intenta acercarse lo más posible al momento de su creación. Localizar e investigar estas galaxias proveería a los investigadores respuestas a algunas preguntas básicas, como por ejemplo cómo se formaron las primeras estrellas y galaxias y qué procesos físicos estuvieron involucrados. El hecho de que el universo contiene cientos de billones de galaxias, de las cuales cada una contiene cientos de millones de estrellas, provee una base infinita de investigación.

Científicos brasileños creen haber hallado… ¡un sistema solar paralelo!

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Los astrónomos han dado un paso más para encontrar nuevos planetas terrestres con posible vida tras descubrir un objeto similar a Júpiter, que órbita a la misma distancia de una estrella parecida al Sol.

El Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) ha anunciado que un equipo de científicos liderados por astrónomos de Brasil descubrió un planeta similar a Júpiter que órbita a la misma distancia de una estrella similar al Sol. De este modo, es posible que todo su ‘sistema solar’ sea un análogo exacto del nuestro.

Según el comunicado, se trata del planeta HIP 11915 y su descubrimiento es muy importante, ya que dentro de nuestro sistema solar, Júpiter, por ejemplo, juega un papel esencial. “La disposición de nuestro sistema solar, tan propicio para generar la vida, fue posible gracias a la presencia de Júpiter y a la influencia gravitacional que este gigante gaseoso ejerció sobre el mismo durante el periodo de formación”, reza el documento.

Si los astrónomos confirman que el sistema solar del ‘gemelo’ de Júpiter es un análogo del nuestro, esto sería un primer paso para la búsqueda de nuevos planetas terrestres. No obstante, en caso de encontrar una Tierra paralela, la misma estaría a una distancia de alrededor de 186 años luz. Tomando en cuenta que para viajar un año luz es necesario unos 80.000 años, es poco probable que podamos encontrarnos con nuestros ‘hermanos’ de la realidad paralela en un futuro próximo.

Fuente: http://www.eso.org/public/news/eso1529

Sonda Rosetta, entre los diez logros científicos de 2014

Aterrizó el 12 de noviembre en el cometa 67P/Churyamov-Gerasimenko. (Foto: Especial )

revista “Nature” destaca los logros científicos del año

La revista científica Nature destacó la misión de la sonda europea Rosetta como uno de los 10 logros científicos más notables de 2014, entre los que también aparecen los avances en inteligencia artificial y la batalla médica contra el ébola y el cáncer.

El italiano Andrea Accomazzo, director de vuelo de la nave de la Agencia Espacial Europea (ESA) cuyo módulo aterrizó el 12 de noviembre en el cometa 67P/Churyamov-Gerasimenko, ha conquistado un puesto entre los diez científicos más relevantes del año tras casi dos décadas preparando el viaje de la Rosetta.

“Ha sido como ascender a un pico de 8 mil metros y regresar vivo. Tienes que entrenar mucho, es algo que toma muchos años”, dijo Accomazzo, uno de los responsables de una misión, que ha permitido determinar que el agua de los cometas es distinta a la de los océanos terrestres.

La india Radhinka Nagpal ocupa asimismo un lugar destacado en la lista de la prestigiosa revista británica por el desarrollo de enjambres de robots inspirados en las comunidades de insectos.

Junto a su grupo en la Universidad estadounidense de Harvard, Nagpal ha creado un grupo de mil 24 robots que se coordinan entre sí tal como hacen las hormigas, las termitas y las abejas.

En cuanto a la lucha contra el ébola, una enfermedad que ha matado a más de 6.000 personas en su último brote en el oeste de África, Nature subraya la figura del investigador de Sierra Leona Humarr Khan, parte del equipo que desarrolló los primeros estudios de la secuencia genética del virus.

Khan murió el 29 de julio tras contagiarse él mismo de la enfermedad trabajando en el Hospital Gubernamental Kenema de Sierra Leona, donde dirigió estudios que arrojan luz sobre las mutaciones del virus.

Nature encuadra asimismo entre los 10 logros científicos del año la iniciativa del estadounidense Pete Frates para llamar la atención sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que ha logrado recaudar 115 millones de dólares (unos 92 millones de euros).

Su campaña, conocida como el “reto del cubo de agua helada”, inundó las redes sociales con más de 17 millones de vídeos, entre ellos los que grabaron el magnate de la informática Bill Gates, el expresidente de Estados Unidos George W. Bush y los tres hijos del físico Stephen Hawking, él mismo enfermo de ELA.

El astrofísico estadounidense David Spergel está en la lista de los diez logros científicos de 2014 tras haber descubierto un error en los datos del equipo que anunció en marzo que había detectado por primera vez la presencia de ondas gravitacionales, una de las consecuencias físicas de la teoría de la relatividad general de Albert Einstein.

Spergel detectó que las mediciones del Centro Harvard-Smithsonian para la Astrofísica de Massachusetts (EEUU) con el telescopio BICEP2, instalado en el Polo Sur, no habían tenido en cuenta la distorsión producida por el polvo cósmico.

A raíz del escepticismo de Spergel respecto al descubrimiento, la comunidad científica pasó de barajar la nominación del equipo del Harvard-Smithsonian al Premio Nobel a debatir sobre los problemas derivados de anunciar los descubrimientos científicos con demasiado adelanto.

La iraní Maryam Mirzakhani, la primera mujer que ganó la medalla Fields de matemáticas desde la instauración de ese galardón en 1936, aparece asimismo destacada en la lista de Nature, lo mismo que la japonesa Masayo Takahashi por su investigación pionera en células madre.

Kipillil Radhakrishnan es la cara más visible de la misión a Marte de la sonda india Mangalyaan, un hito tecnológico que no había logrado ningún país asiático hasta ahora.

La oncóloga estadounidense Suzanne Topalian destaca por desarrollar un tratamiento inmunitario contra el cáncer, mientras que Sjors Scheres, de la universidad británica de Cambridge, aparece entre los científicos del año por el avance en una técnica de microscopía que permite detectar electrones con mayor eficacia y observar proteínas con una resolución antes desconocida.

 

Imitan un agujero negro en un laboratorio para probar una teoría de Hawking

Fue creado por la captura las ondas de sonido que utilizan un fluido muy frío

Tras cinco años de trabajo, un físico ha imitado un agujero negro en laboratorio para probar que estos objetos del Universo emiten radiación de Hawking. Se trata de partículas predichas por Stephen Hawking que escapan de los agujeros negros debido a los efectos de la mecánica cuántica.

El análogo de agujero negro, descrito en Nature Physics, fue creado por la captura las ondas de sonido que utilizan un fluido muy frío. Tales objetos algún día podría ayudar a resolver la llamada ‘paradoja de la información del agujero negro’: la cuestión de si la información que cae en un agujero negro desaparece para siempre.

El físico Stephen Hawking sorprendió a los cosmólogos hace 40 años, cuando anunció que los agujeros negros no son totalmente negros, calculando que una pequeña cantidad de radiación sería capaz de escapar de la atracción del mismo. Esto plantea la cuestión de si la información absorbida podría también escapar, codificada dentro de la radiación.

La radiación de Hawking se basa en un principio básico de la teoría cuántica: grandes fluctuaciones en la energía pueden ocurrir durante breves instantes de tiempo. Eso significa que el vacío del espacio no está vacío, sino que es un hervidero con partículas y sus equivalentes de antimateria. Pares de partícula-antipartícula se crean continuamente y a continuación se aniquilan entre sí.

Pero algo especial ocurre cuando los pares de partículas emergen cerca del horizonte de sucesos: el límite entre un agujero negro, cuya gravedad es tan fuerte que deforma el espacio-tiempo, y el resto del Universo. El par partícula-antipartícula se separa, y el miembro de la pareja más cercano del horizonte de sucesos cae en el agujero negro, mientras que el otro se escapa.