Archivos diarios: 11 agosto, 2017

Infectan un ordenador con un software malicioso insertado en una molécula de ADN

El último año ha sido uno de los más importantes en relación a los avances científicos relacionados al entendimiento y la manipulación del ADN. Por ejemplo, ha sido desarrollado el sistema CRISPR, que permite cortar y pegar hileras de ADN para curar algunas enfermedades que hasta el momento había sido imposible tratar mediante otras aplicaciones.

Actualmente los científicos han logrado infectar un ordenador a través de un software malicioso insertado en el ADN, algo que a simple vista parece un cuento de ficción. El logro fue conseguido por un equipo de investigadores multidisciplinarios de la Universidad de Washington, mediante una investigación que involucró la seguridad de un software empleado para transcribir y analizar el ADN en laboratorios de todo el mundo.

Debido al tipo de datos utilizados en estos proyectos, podría representar un problema a largo plazo. Para demostrarlo, los científicos fueron capaces de demostrar las vulnerabilidades de tales sistemas ante los típicos ‘virus’ y algunas herramientas de acceso remoto.

Uno de los miembros del equipo, el profesor Tadayoshi Kohno, declaró que uno de los intentos que se realizan en la comunidad informática es evitar este tipo de ataques. Kohno cuenta con una amplia carrera en el mundo de la informática aplicada a la ciencia, con amplios estudios sobre ataques de software maliciosos en aparatos como los marcapasos.

Aseguran que es posible vulnerar el cifrado de los servicios de mensajería en tiempo real

El funcionamiento de CRISPR es el que ha hecho posible esta investigación, ya que logra transformar las hileras de ADN en un virus potencial, o en términos informáticos, datos de código binario malicioso. Cuando se consultó al equipo sobre el proceso, Karl Koscher, uno de sus miembros, explicó que luego de desarrollar una manera de incluir este código en la secuencia de base, lo pusieron en marcha.

A pesar de que no es un virus informático en sí, está más cerca de serlo que cualquier otro código malicioso. Además, este descubrimiento abre las vías de los ataques maliciosos por caminos que antes no se pensaban. Por ejemplo, se podría manipular el ADN de una persona para infectar un ordenador con poco tratamiento de seguridad.